La ensalada que os presentamos hoy es muy sencilla. La preparamos con los ingredientes básicos del guacamole y con un toque ahumado. Podéis comerla como entrante, relleno para sandwich o canapés o acompañando cualquier plato de pescado o carne.
Hace un par de meses tuvimos la suerte de conocer mejor un rinconcito de la provincia de Cádiz muy peculiar. Se trata de Rota, un lugar que tiene mucho que decir.
Del 20 al 26 de mayo el mundo entero se unirá para conmemorar el 80 aniversario de la D.O Jerez-Sherry-Manzanilla.
Hace unas semanas fuimos invitadas a una cata de productos de Cuaresma y Semana Santa en el obrador Antonia Butrón en Chiclana.
El pasado viernes 22 de marzo, Viernes de Dolores, asistimos a nuestra primera Cata con Arte. Os contamos nuestra experiencia esperando no provocar envidias sanas.
Preparación: Cocemos las espinacas y las escurrimos muy bien. Separamos las yemas de las claras y mezclamos las primeras en la batidora con la sal, la pimienta y las espinacas. Nos tiene que quedar una pasta. A continuación montamos las claras a punto de nieve con un chorrito de zumo de limón. Cuando estén listas las unimos con la pasta de espinacas formando una especie de crema que extenderemos sobre una bandeja de horno cubierta con un papel adecuado. Espolvoreamos con queso para gratinar y la metemos en el horno durante 12 minutos. Humedecemos un paño y sobre este colocaremos la plancha de espinacas cuando la saquemos del horno. La enrrollamos por la parte más ancha mientras esté caliente y dejamos enfriar.