Hoy día 17 de marzo se celebra el día de San Patricio, patrón de Irlanda, y como admiradoras que somos de todo lo que huela a las islas británicas nos disponemos a rendir nuestro pequeño homenaje gastronómico e histórico a este día y al santo que le da nombre.
San Patricio nació en una familia adinerada a finales del siglo IV y probablemente murió en el año 460 DC. Su padre era diácono católico pero se cree que optó por este oficio debido al buen sueldo que recibían.
Con 16 años. Patricio fue capturado por una banda de asaltantes irlandeses que entraron en las propiedades de su familia, fue llevado a Irlanda y encerrado durante seis años. En esos años se dedicó al pastoreo. Sólo y asustado se convirtió al Cristianismo en busca de consuelo.
Pasados estos seis años de cautiverio, Patricio escapó siguiendo, según cuenta en sus escritos, la llamada de una voz que le dijo que era hora de dejar Irlanda. Caminó casi doscientas millas y llegó a la costa irlandesa. Al llegar a Gran Bretaña tuvo una nueva revelación en la que un ángel de pedía volver a Irlanda como misionero. Patricio comenzó su formación católica que duró más de quince años.
Como seguidor de las tradiciones irlandesas, San Patricio incorporó sus tradiciones a los rituales cristianos. Por ejemplo, empleaba hogueras para celebrar la Semana Santa que recordaban a los fuegos que encendían los irlandeses para honrar a sus dioses.
El origen de la gastronomía irlandesa hay que buscarlo en los celtas. Según el libro Oxford Companion to Food, Alan Davidson (Oxford University Press,1999, los celtas organizaban comidas informales donde comían, sobre todo carnes asadas y guisadas utilizando las manos.
Pero no se han encontrado nuevos datos de la historia culinaria de los irlandeses hasta finales del siglo XVII. Entonces, la patata llegó a Irlanda. En esta época, la patata era la base de la alimentación y de la economía para los irlandeses que sólo cultivaban este tubérculo. En 1845, una plaga llamada Potatoe Blight, acabó con todas las plantaciones de patata y murió mucha gente por no tener nada que comer. A este triste periodo de la historia de Irlanda se le conoce como The Great Irish Famine.
Así que para recordar la importancia de este alimento en la gastronomía irlandesa os dejamos esta receta típica de este país. No la hemos preparado pero la hemos traducido para que los que queráis la cocinéis. Lo que sí os podemos decir es que es muy fácil y que seguro que la haremos.
Ingredientes:
225 gr. de patatas crudas
225 gr. de puré de patatas
225 gr. de harina tamizada
Leche (la que admita)
1 huevo
1/2 cebolla cortada muy fina
Sal y pimienta
Preparación:
Rallamos las patatas crudas y las mezclamos con el puré. Añadimos la sal, la pimienta, la cebolla y la harina.
Batimos el huevo y lo juntamos con la mezcla de patatas. Añadimos la leche necesaria hasta obtener una masa que se desprenda con facilidad de la cuchara.
Ponemos una plancha al fuego y echamos cucharadas de masa que cocinaremos durante unos 3 o 4 minutos por cada lado a fuego moderado.
Fuentes: www.history.com
www.fantasy-ireland.com
Foto: www.theparsleythief.com