El revuelto es uno de esos platos con los que podemos experimentar muchas combinaciones de ingredientes. Hoy nosotras hemos preparado uno muy sencillo pero que requiere que los ingredientes sean de calidad. El elemento principal de nuestro revuelto es el bacalao, en este caso en salazón, que debe estar muy bien desalado para que no esconda el resto de sabores.
El bacalao es uno de los pescados más consumidos en Europa. Al ser un pescado blanco su contenido en grasas es muy bajo y nos proporciona proteinas, vitaminas y minerales importantes para la producción de glóbulos rojos o el buen funcionamiento del sistema nervioso.
En España son famosas las recetas de bacalao procedentes de Navarra y el Pais Vasco: bacalao al pil pil, a la vizcaina, al ajoarriero... En Europa, Portugal es conocida por su gran variedad de recetas elaboradas con este pescado, como el bacalao a bras o bacalao dorado.
Para pescarlo se necesita mucha habilidad y horas de trabajo ya que es un pez que nada muy rápido y habita en aguas muy profundas.
Ingredientes:
Bacalao desalado
Una lata de pimientos del piquillo
Aceitunas negras
1 cebola
Aceite de oliva virgen
Sal
Preparación:
Desalamos el bacalao previamente siguiendo las instrucciones del fabricante. Pasadas 5 o 6 horas, enjuagamos, secamos y cortamos el bacalao a trocitos. Troceamos la cebolla y la refreimos hasta que esté dorada. Incorporamos el bacalao y rehogamos unos minutos. Añadimos los pimientos y las aceitunas cortadas y mezclamos todo de nuevo. Por último, batimos los huevos con un poco de sal, los echamos sobre el refrito de bacalaco y terminamos el revuelto.