Si por algún motivo el frigorífico
coge malos olores y a pesar de haberlo limpiado y haber tirado la comida que
pudiese estar causándolos, persisten, debéis poner un poco de
bicarbonato en un plato o sobre papel de aluminio. Podéis tenerlo siempre para evitar que aparezcan de nuevo, pero tendréis que cambiarlo periódicamente para que no pierda el efecto.









