- Servicio: 4/5
- Calidad: 4/5
- Cantidad: 3/5
- Presentación: 3/5
- Precio: 4/5
- Limpieza:3/5
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Hace un par de meses tuvimos la suerte de conocer mejor un rinconcito de la provincia de Cádiz muy peculiar. Se trata de Rota, un lugar que tiene mucho que decir.
Del 20 al 26 de mayo el mundo entero se unirá para conmemorar el 80 aniversario de la D.O Jerez-Sherry-Manzanilla.
Hace unas semanas fuimos invitadas a una cata de productos de Cuaresma y Semana Santa en el obrador Antonia Butrón en Chiclana.
El pasado viernes 22 de marzo, Viernes de Dolores, asistimos a nuestra primera Cata con Arte. Os contamos nuestra experiencia esperando no provocar envidias sanas.
El otro día compramos la Salsa Pesto de Sabores del Mundo de Gallo. La salsa pesto es sencilla de hacer y muy socorrida, pero como no teníamos mucho tiempo para preparar nada, decidimos probarla. Simplemente cocimos unos espaguetis y le añadimos la salsa pesto y un poco de tomate seco y el almuerzo estaba listo.
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| Antonia Butrón |
Hemos escogido la receta de Pollo Tikka que recoge el libro Cocina Hindú, que compramos en Zara Home. Está considerada como unos de los platos favoritos de los ingleses. En su artículo Is it or isn't it? (The chicken tikka masala story), los historiadores gastronómicos Peter and Colleen Grove, reflexionan sobre el verdadero origen de este plato ya que existen varías hipótesis acerca del mismo. Según estos expertos, la historia del pollo tikka encierra una de las leyendas que circulan sobre el nacimiento de muchos de los platos más conocidos de la gastronomía mundial. Ningún cocinero indio parece tener evidencias de quién fue el primero en cocinar esta receta de pollo. El periodista y restaurador Iqbal Wahhbab afirma que fue creado por un chef de Bangladesh de manera inesperada después de que alguien le preguntara: ¿dónde está mi salsa?. La respuesta fue una lata de sopa de tomate y unas cuantas especias. El escritor de libros gastronómicos, Charles Campion se refiere al pollo tikka como "un plato inventado en Londres en los años setenta". Algunos chefs han reivindicado el origen de esta receta pero ninguno aporta ninguna prueba que lo respalde. Así que el misterio está por resolver.
A muchos San Valentín les parece una celebración comercial, donde nos bombardean con anuncios y nos incitan a comprar cosas para demostrar cuánto queremos a nuestra pareja. Pero siempre es una buena excusa para hacer cosas nuevas juntos. La cocina es un lugar de encuentro perfecto para poner a prueba vuestra compatibilidad y para divertiros improvisando.
Preparación: Cocemos las espinacas y las escurrimos muy bien. Separamos las yemas de las claras y mezclamos las primeras en la batidora con la sal, la pimienta y las espinacas. Nos tiene que quedar una pasta. A continuación montamos las claras a punto de nieve con un chorrito de zumo de limón. Cuando estén listas las unimos con la pasta de espinacas formando una especie de crema que extenderemos sobre una bandeja de horno cubierta con un papel adecuado. Espolvoreamos con queso para gratinar y la metemos en el horno durante 12 minutos. Humedecemos un paño y sobre este colocaremos la plancha de espinacas cuando la saquemos del horno. La enrrollamos por la parte más ancha mientras esté caliente y dejamos enfriar.