Protocolo en la mesa (II): cómo comportarse ~ Biendespachao

lunes, 24 de diciembre de 2012

Protocolo en la mesa (II): cómo comportarse

Mesa preparada para Nochebuena
 Ya quedan pocas horas para la cena de Nochebuena. Como vimos en la primera parte de 'Protocolo en la mesa', hay varias cosas que debemos tener en cuenta si queremos ser "protocolariamente correctos". Aunque siempre hay un margen a la improvisación, resulta útil para recibir de la mejor forma posible a nuestros invitados.

Esta vez hablaremos de cómo comportarnos en la mesa. Eso depederá de si somos los anfitriones o los invitados. Vamos a pasar por alto el tema de las presidencias, por ser demasiado formal, aunque los anfitriones debe tener un lugar preferente en la mesa. Para facilitar la conversación a todos los comensales, debemos ocupar lugares que nos obliguen a relacionarnos con otros que no sea nuestra pareja o hermanos, o en general personas con las que nos relacionamos diariamente. Lo normal es que, en una mesa cuadrada, nuestro acompañante se siente junto a la persona que tenemos enfrente.

Si antes de servir la cena vamos a ofrecer un aperitivo, se debe servir en otro lugar que no sea el comedor, normalmente la sala de estar. Como esto no es posbile en la mayoría de las casas, podemos hacer uso de la mesa de café que tengamos en el mismo comedor, y si no, no pasa nada, podemos servirlo en la misma mesa en la que serviremos la cena. Eso sí hay que tener en cuenta que se trata de abrir boca y no de llenarnos de comida. De la misma forma hay que saber escoger los vinos adecuados para este momento.

Hay dos formas de servir la comida: bien emplatada desde la cocina, o llevar el recipiente en el que hemos preparado la cena. Vamos a saltarnos la forma en la que debe servir la comida el servicio, porque esto es algo que ya se escapa demasiado a la realidad. Pero si nosotros, como anfitriones vamos a servir la comida emplatada, debemos hacerlo por el lado izquierdo y el pulgar no debe sobrepasar el borde del plato. Si vamos a apartarnos nosotros mismos, debemos utilizar unas pinzas, pero a falta de éstas,podemos usar un tenedor y una cuchara. No debemos rebuscar, si no coger el trozo que nos resulte más accesible. Cuando pasemos el plato a los comensales para que se sirvan, lo haremos desde la izquierda de nuevo.

Siempre esperaremos a que los anfitriones estén sentados y servidos y serán ellos los que indicarán el momento de empezar a comer.

Nunca pasaremos nuestro brazo por delante de nadie, ni nos levantaremos para coger nada, tendremos que pedirlo amablemente. Por cierto, siempre tenemos que dar las gracias cuando nos sirvan, pero no es necesario cuando retiren el plato.

Vamos a dar por sabido el manejo de los cubiertos, pero recordaremos algunas indicaciones. Todos los alimentos que cedan a la presión del tenedor, no se cortan con el cuchillo. Algunas personas creen que es un signo de distinción utilizar el tenedor para todo, pero no es así. Las aceitunas, tostas, jamón, etc. se cogen con las manos. El pan también se parte con las manos, porque cada uno deberá tener su trozo o estará cortado. Y tengo muy buenas noticias para los que disfrutan mojando pan, ¡no necesitan tenedor!. Nunca llenaremos mucho la cuchara cuando estemos degustando sopas o cremas, cogeremos el contenido de lado y lo tomaremos igual.

Debemos saber cómo trinchar adecuadamenteSi servimos pavo, pollo, pato o similar, es conveniente conocer cómo trincharlo. Normalmente deberemos respetar la forma del animal y cortar por partes  y  en orden.

Está prohibidísimo sorber y soplar. Si quema, iremos tomando el contenido más cercano a los bordes del plato o la taza. Nunca dejaremos el plato limpio, pero si la sopa o crema está servida en un cuenco con asas, podemos tomar lo que quede bebiendo como si fuera una taza. Si hay algún tipo de alimento sólido, no nos lo debemos comer, a no ser que sean "tropezones" con ese fin. Por ejemplo, si podremos comernos los croutons, pero no una almeja o gamba cuyo fin es aportar sabor.

Cuando terminemos el plato, los cubiertos se deben colocar juntos, pero vamos a hacer una pausa, debe quedar cada uno a un lado, apoyado sobre el plato. El primer caso es una indicación para informar de que nos pueden retirar el servicio. A la hora de recoger no se apilarán más de dos platos y no se harán montañas de restos.

Las gambas y langostinos, así como la fruta, pueden pelarse con cuchillo y tenedor. En el primer caso se empieza por separar la cabeza y se continúa por la cola, las patas y el resto del cuerpo. Pero también podemos utilizar las manos, para lo que debemos estar preparados y disponer de toallitas perfumadas o agua con limón para limpiarnos las manos.

Vamos ahora con el uso de la servilleta. La pondremos sobre nuestras rodillas sin desdoblar y no se debe usar mucho, pues hacerlo sería señal de que no estamos comiendo con la delicadeza necesaria. Hay que limpiarse siempre antes y después de beber, y lo haremos con golpecitos, no restregándonos la boca. Cuando terminemos de comer, dejaremos la servilleta moderadamente doblada,  a la derecha del plato.

Para finalizar, sólo queda comentar que debemos cuidar los temas que abordamos en la mesa. No deben ser temas controvertidos o escabrosos, tales como política, enfermedades. Por cierto, en muchas ocasiones nos servirán comida que no nos gusta, pero rechazarla es un gesto poco educado. Podemos probar un poco y dar alguna excusa para no comer más. Por supuesto daremos la enhorabuena al cocinero, aunque no debemos profundizar en la elaboración y hacerle la autopsia al plato.

Con esto y un buen menú, todo estará listo para disfrutar de una velada perfecta.

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